El exgobernador de Baja California, Ernesto “N”, arribó a su domicilio en la Zona Centro de Ensenada a las 06:45 horas, a bordo de un vehículo de la Guardia Nacional.
Fue esperado por familiares, entre ellos su hija Verónica Ruffo, así como vecinos, simpatizantes del Partido Acción Nacional (PAN) e integrantes de la organización Somos Mex.
El exmandatario señaló que, debido al proceso penal que enfrenta con la Fiscalía General de la República (FGR), no puede emitir declaraciones sobre el caso, aunque aclaró que sí tiene libertad para hablar de política y otros temas.
Comentó que durante su estancia en prisión tuvo oportunidad de conversar con otros exgobernadores, como Tomás Yarrington, César Duarte y Mario Marín.
Al ser cuestionado sobre si se considera un preso político, evitó la etiqueta directa y llamó a la ciudadanía a trabajar por la paz y el orden, advirtiendo que las condiciones actuales del país requieren la participación de todos para ser corregidas.

